Rodney Bradford, un joven estadounidense de 19 años, había sido acusado de haber participado en un asalto en Brooklyn el día 17 de octubre. Pero para probar su inocencia recurrió a Facebook.
Luego de pasar 12 días detenido tras la declaración de un testigo que lo puso en la escena del crimen, logró que el juez de la causa le creyera. Unos minutos antes de la hora del suceso, el joven había enviado un comentario por Facebook a su novia embarazada.
Esta coartada electrónica se transforma en el primer caso en el que se toma en cuenta este tipo de evidencia para liberar a una persona.
Vía: 20minutos
Suscríbete
Favoritos


























